Cómo limpiar el óxido de una pieza metálica?
Es normal que por el mismo uso, el paso de los años o el mal almacenamiento, algunas piezas de metal tiendan a acumular óxido hasta cubrirlas por completo, arruinando así tanto la pieza como su función.
Para evitar esta situación es necesario limpiar el metal luego de su uso y, sobretodo, almacenarlo correctamente.
La limpieza de el óxido no es imposible como se pensaba, inclusive existen diferentes métodos para deshacernos de él.
La más económica y simple es utilizar algún refresco tipo coca, sumergiendo las partes oxidadas y luego proceder a limpiar el óxido mediante una esponja de acero.
Otra opción es utilizando carbonato de potasio, una sal blanca soluble en agua que reacciona con el óxido, sumergiendo el metal en la solución de carbonato de potasio y agua durante unas horas y luego proceder a limpiarlo normalmente.
Por último, también podemos utilizar algún producto desoxidante disponible en ferreterías, hipermercados o pinturerías. Estos desoxidantes, cuentan con instrucciones que deberemos seguir al pie de la letra para obtener el resultado esperado.
En general se debe lavar la pieza con una esponja de acero y jabón y luego proceder a la aplicación del producto también con esponja y guantes. Una vez aplicado deberemos frotar enérgicamente y podremos ver como se comienza a desprender el óxido. El proceso termina con el lavado de la pieza nuevamente con agua y jabón.
Si les interesa esta fórmula acá hay un tutorial muy bueno del uso de antioxidantes:
Después de todos estos tips, espero que puedan restaurar esas piezas de metal que se han ido degradando con el tiempo, aún así el mejor consejo es evitar que esto ocurra almacenándolas correctamente.




