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Limpieza del refrigerador

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cocina Limpieza del refrigerador

Limpieza del Refrigerador
Gira el selector de control hasta el punto “0″ tanto en el refrigerador como en el congelador. No desenchufes el aparato (a menos que quieras descongelarlo), ya que necesitarás la luz para ver mientras limpias.

Desechá los alimentos viejos
y guardá los que están en buen estado en un refrigerador portátil o una encimera auxiliar. Cuando el refrigerador tiene demasiadas cosas en su interior, funciona con dificultad porque el flujo de aire interno se ve reducido. Eso a su vez te hace gastar más electricidad.

Colocá los estantes en el fregadero para limpiarlos bien con agua y jabón. Después repásalos con un paño.
Limpiá el refrigerador por dentro utilizando agua y un jabón suave, y pasa un trapo o una toalla de papel.

Retirá los compartimientos para verduras y carnes: limpiá todos los jugos derramados y enjuaga bien.

Limpiá las esquinas y las juntas de goma con un escarbadientes.

Limpiá los estantes de la puerta
y colócalos nuevamente.

Limpiá botellas y frascos por fuera
y colocá la comida guardada en Recipientes Ziploc® Brand Containers y Bolsas Ziploc® Brand Storage Bags.

Repasá la parte superior del refrigerador con un plumero.
Limpiá la parte exterior de la puerta y de los lados.
Limpiá las bisagras y la placa de la marca con un escarbadientes.

Apartá el refrigerador de la pared, pasá la aspiradora y barre el polvo, las pelusas y el pelo de las mascotas que haya en el piso y alrededor de los serpentines (revisa tu manual para ver las instrucciones). Limpiar los serpentines del refrigerador hará que funcione con mayor eficacia y tenga una vida útil más prolongada.

Desinfectá la bandeja de goteo del refrigerador con el Limpiador fantastik® Antibacterial All Purpose Cleaner Lemon Power®. Esa bandeja, situada en la base de tu refrigerador, está diseñada para retener sustancias derramadas, de modo que puede convertirse fácilmente en un caldo de cultivo de bacterias.

Vuelve el refrigerador a su lugar… ¡y mantenlo limpio!
La limpieza semanal ayuda a reducir los olores de alimentos en mal estado. Una cajita de bicarbonato de sodio abierta en un estante absorbe los olores. Algunos expertos en limpieza recomiendan colocar una lata de café llena de carbón en el refrigerador y reemplazarla cada seis semanas o dos meses.
Limpieza del Congelador

cocina Limpieza del refrigerador

Desenchufá el congelador para que comience a descongelarse (si el aparato tiene demasiado hielo acumulado, tal vez sea conveniente que lo desenchufes la noche anterior).

Dejá abierta la puerta del congelador después de retirar todo su contenido y guardarlo en un congelador vertical.

Atrapá el agua del descongelamiento o los trozos de escarcha colocando una asadera en el piso de la cocina, justo por fuera del congelador. Unas toallas viejas en el piso también sirven para absorber el líquido.

Limpiá con un trapo húmedo después de 10 minutos, solamente con agua, nunca con jabón.

Desechá los cubitos de hielo; después enjuagá los recipientes con agua y jabón.

Limpiá la máquina de hacer hielo; debes mantener el paso de agua cerrado mientras limpias.

Examiná todos los productos y desechá todo lo que esté vencido.

Colocá nuevamente todas las piezas de la máquina de hacer hielo, recipientes de cubitos de hielo, etc.

Limpieza de Congeladores sin Descongelamiento Automático

Retirá los alimentos. Arrojá a la basura los alimentos viejos o en mal estado. Guardá en un congelador vertical lo que desees conservar.

Desenchufá el congelador para comenzar a descongelar. Cuando la escarcha tiene más o menos 1/4 de pulgada de espesor, es momento de descongelar. Si dejás pasar más tiempo, el hielo que se derrita podría provocar un desborde de agua. Si querés observar en las ranuras mientras la luz del congelador está apagada, podés usar una linterna para cabeza cuando limpies (también es muy útil cuando hay cortes de electricidad).

Derretí el hielo y la escarcha. Dejá abierta la puerta hasta que todo el hielo se derrita (esto puede tardar un par de horas). O colocá una fuente de agua caliente dentro del congelador, cerrá la puerta y controlá después de cinco minutos.

Utilizá un picahielo o un palito chino, si es necesario, para romper el hielo (precaución: ten cuidado de no dañar el aparato o dañarte a ti misma).

Atrapá el hielo y el agua del descongelamiento
en una asadera o con toallas viejas colocadas en la base del congelador.

Absorbe el hielo derretido con toallas de papel o un trapo. Coloca una fuente o un tazón cerca para estrujar el trapo.

Limpia las paredes internas con Toallitas Limpiadoras Windex® Original Glass & Surface Wipes después de haber eliminado todo el hielo y el agua. Retira todo residuo que pudiera quedar, con un trapo limpio o una toalla de papel (evita el contacto directo con los alimentos).

Quitá el polvo del exterior (parte superior, puerta y lados) con el Limpiador Pledge® Multi Surface Duster o limpiá con el Limpiador Pledge® Multi Surface Cleaner.

Cerrá la puerta y enciende el congelador unos 15 minutos antes de colocar los alimentos fríos nuevamente en su interior. Limpiá los recipientes de cubitos de hielo y llénalos de nuevo.

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