Cómo limpiar o podar un árbol para su mantenimiento?

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La poda de los árboles es una tarea muy importante que se lleva a cabo casi siempre durante el invierno por distintas razones:

  • En esta época se puede ver con claridad el armazón de las ramas y por lo tanto se simplifica la elección de cuáles cortar y cuáles no.
  • La pérdida de salvia que significa para muchas especies ser podadas en verano o en primavera, mientras que en invierno esta pérdida de salvia y resina se reduce al mínimo.
  • Son menores las probabilidades de que algunos tipos de hongos puedan infectar los cortes.
  • Hoy me voy a encargar de hablar sobre la poda de mantenimiento, es decir, aquella poda que se realiza cuando el árbol ya se encuentra desarrollado, donde la copa adquirió cierta altura y posee ramas estructurales distribuidas de forma armoniosa.
  • Esta poda se debe hacer cada año en caso de que se trate de árboles frutales y cada dos o tres en caso de que se trate de árboles ornamentales.

¿QUÉ NECESITARÁS?

  1. Podadora
  2. Guantes adecuados para la labor

¿CÓMO PROCEDERÁS?

  • Eliminar partes del árbol indeseables:
    – Ramas muertas, quebradas o enfermas.
    – Chupones (ramas que nacen con mucho vigor y crecimiento vertical)
    – Rebrotes que nacen de la base o el suelo del árbol.
    – Tocones (parte de un árbol talado que sobresale de la tierra y está unido a la raíz)
  •  Podar aquellas ramas que se entrecrucen.
  • Podar las ramas que hagan contacto con cables eléctricos.
  • Podar aquellas ramas que hayan nacido con un ángulo demasiado estrecho al tronco dado que corren peligro de cortarse.
  • Aclareo de ramas: con el tiempo las copas de los árboles crecen y se enmarañan impidiendo que la luz solar ingrese entre ellas y provoca que las ramas internas del árbol se sequen. Con el aclareo, estaremos salvando las ramas internas evitando a su vez la modificación del volumen del árbol. Evita realizar esta actividad de forma excesiva, si debes hacerlo en cantidad tienes que distribuir el aclareo en diferentes años.
  • Reducir la copa: se hace cada dos o tres años si el árbol ha crecido mucho es necesario reducir su volumen, cortando las ramas sobre la axila de una de sus ramitas laterales acto que permitirá la continuación del crecimiento y la cicatrización de los cortes.

RECOMENDACIÓN: si el árbol se ha dejado abandonado y luego quiere podarse, es recomendable aplicar esta técnica y evitar las podas salvajes como el terciado y el desmochado dado que los cortes cicatrizan mejor y el árbol queda con una apariencia natural.

¿Querés saber más? Mira este video: